jueves, 9 de febrero de 2017

CoNQuisTAR por el EsTómAGo





Ya está llegando el día más cursi, empalagoso, romanticón, tontorrón y comercial del año, San Valentín está a la vuelta de la esquina. Todos renegamos, pero luego nos gusta que ese día  nos recuerden lo importante que somos para una persona y que nos regalen un detallito.
Nosotros celebramos el día de "Porque nos queremos" y nos vamos los peques y yo a un supermercado a comprar los ingredientes para preparar entre todos un picoteo especial en casa.

En Conuco cada año por estas fechas nos empiezan a llegar los pedidos de enamorados, y lo sabemos porque empiezan a llegar pedidos que imaginamos serán los enamorados/as de gente conuca. Siempre triunfan los lotes de cuaderno + taza  y las guardaperras, pero este año, como estrenamos kit para decorar tarros, os  proponemos CoNQuisTAR por el EsTómAGo, preparar algo rico y regalarlo en un tarro bonito.



Además de estar hecho con cariño, cumple los requisitos que nos gustan para regalos, no muy caro, original y personalizado al máximo así que piensa en tu enamorado/a...

si es muy salada/o puedes preparar la receta tradicional de Pericana
si es vegetariana/o un paté de pimientos.
si es muy goloso/a una mermelada.
si tu no eres muy buena/o en la cocina queso con aceite
si tienes poco tiempo habrá que pensar en comprar gominolas, frutos secos o galletitas.

... y seguro que queda conquistadísimo/a!




lunes, 30 de enero de 2017

Conservar las buenas costumbres



No somos muy dadas a seguir tendencias pero hay una a la que si nos apuntamos, la vida slow.

Poco a poco va cobrando fuerza una tendencia que invita a vivir la vida saboreándola. No hace falta para ello rodearse de frases supersuper positivas y supersuper optimistas, para nosotras se trata más bien de disfrutar de lo que tenemos y centrarnos en las cosas importantes. En esta línea, se nos invita a tener nuestro huerto en casa aunque sea en un balcón, desplazarnos en bici o andando, a tejer o coser para hacernos u arreglarnos cosas y a preparar nuestras propias conservas,.... sea como sea, me alegra que esta moda se haya impuesto. Hemos salido ganando si aprendemos a valorar las pequeñas cosas y lo que se hace con cariño.

En nuestra casa son muy de conservas. Nuestras abuelas, como muchas otras me imagino, y luego también nuestros padres, han preparado mermeladas, salsa de tomate, compota, pisto, dulce de membrillo o aceitunas.

Nosotras estamos cogiendo ahora el relevo y cuando lo hacemos nos gusta decorar los tarros, así que
hacía tiempo que teníamos en mente preparar un "kit para tarros" con etiquetas, cintas, tapas de telas de colores y todo muy bonito para que, si se quiere, se pueda regalar.

La verdad es que además de la parte gastronómica-saludable, esta faceta humana de las conservas también nos gusta y nos viene en mente el intercambio de alimentos o dulces que tenía mi abuela con vecinas o conocidas.

Ha sido un proyecto muy interesante con el que hemos disfrutado documentándonos sobre el origen y la fabricación de las baldosas hidráulicas, una de las cosas que teníamos muchísimas ganas de hacer y sobre el que teníamos una especial curiosidad. Las baldosas hidráulicas son otros de los elementos tradicionales de la zona Mediterránea que, a pesar de estar diseñados hace siglos están cargados de modernidad y buen diseño. Nos encantan esas repeticiones, tan estudiadas, de motivos geométricos o vegetales.

Nuestro kit decorativo tiene todo lo necesario para decorar siete tarros: etiquetas adhesivas para delante y detrás de diferentes colores, círculos de telas variadas para la tapadera y cordones para atar la telas. Además, las etiquetas disponen de espacio para poder personalizarlas con el contenido, la fecha, un mensaje...


Queremos que os animéis a preparar mermeladas, aceitunas, pisto, queso en aceite, galletas o todo lo que se os ocurra, a guardarlo en un tarro bonito, a compartir, a regalar... para disfrutar de lo cotidiano, de lo que se hace en casa, desde el cariño.






martes, 17 de enero de 2017

3, 2, 1...



Escribimos la primera entrada del año haciendo un balance del 2016.

Conucamente hablando, hemos conseguido dar forma y terminar  muchas de las ideas y proyectos que nos traíamos entre manos, las láminas, las fundas atípicas, los diseños folkclóricos… Hemos sacado nuestras tazas de peltre e incluso ha salido alguna tanda más de tazas del lobo que se agotaron en seguida. Nuestros ramos para mamás han gustado tanto que ya no hay existencias y es que eran preciosos, nos hubiera encantado ver las caritas de esas mamás al recibir su ramo ¡lo merecen todo!. Hemos trabajado con diseños de baldosas hidráulicas para ilustrar nuestros productos y en breve el kit para decorar tarros estará en nuestra tienda on-line.

Hemos pasado mucho tiempo, mirando contenidos relacionados con lo tradicional y convenciéndonos, aún más si cabe, de lo maravilloso que es el legado de nuestros mayores con gran cantidad de piezas y diseños riquísimos que deberíamos conocer y preservar.

En lo personal, nuestra vida ha tenido mucho de conuca. Conuco ha estado presente, en nuestros viajes, en las actividades que hemos realizado con nuestros hijos, en los eventos en los que hemos participado como Formigues, en la manera en la que algunos objetos conuqueros se incorporan a nuestras casas…

Este año hemos aprendido también a trabajar a nuestro ritmo, sabiendo que los proyectos tienen que madurar despacio y que tenemos que disfrutar haciéndolos.

Hemos peleado, como muchos otros pequeños proyectos, contra nuestra actual forma de consumo convencidas de que, aunque es difícil, hay otra forma de hacer las cosas.

Hemos empezado el año ilusionadas, con ganas, con constipado y con una reunión en la, que comiendo frutos secos, hablamos de lo que queremos hacer en el  2017. Todo en modo hermano-socias, y es que este proyecto lleva mucho de corazón.

Además, vamos a contar con Cristina Camarena, a la que todos conocéis por kireei.  Nos va a echar una manita para trazar nuestra hoja de ruta con La Mirada.


3, 2, 1... empezamos!

Volando.




jueves, 15 de diciembre de 2016

“La MUGA “


 Hoy nos acordamos de nuevo de Don José y es una buena fecha para escribir un post que teníamos pendiente. Aunque Don José se merece un "Documental de la Dos", vamos a darle en nuestro pequeño blog el reconocimiento que se merece por ser una persona que ha influido en nuestras vidas y en la de muchas otras personas que pasaron por el instituto que creó y dirigió tantos años. Nos encantaría que su figura y su proyecto se conociesen, sin duda lo merece.
Nosotras hemos estudiado en Muga de Sayago “la Muga“. Un pequeño centro educativo de un pueblo de la comarca de Sayago cercano a la frontera con Portugal donde estudiábamos chicos de Valladolid, Zamora, León, Palencia, Salamanca, Burgos y Cáceres.
Su falta de recursos es lo que le hace un sitio peculiar y excelente. Esa falta de recursos conllevaba cosas tan estupendas como que las habitaciones fuesen de literas para seis u ocho chicas, que fuesen los propios alumnos los que sirviesen y fregasen en los horarios de comidas, que el tiempo libre se llenase con paseos gratuitos por el campo, que se jugase a la comba, al mús y al voléibol, que la comida no fuese como la que nos hacen en casa y que por ello se compartiesen como tesoros los quesos y galletas que desde fueran nos hacían llegar nuestras familias…


De Muga nos quedamos con los amigos que allí se hacen, y el aprender a pelear y valorar todas las cosas, sobretodo me quedo con los momentos vividos. Don José estaba ahí con sus lápices diminutos para dar ejemplo de humildad y para enseñarnos todo lo que se puede conseguir.
Don José hizo posible que muchísimos chavales de zonas rurales tuviesen acceso a la Educación Secundaria de calidad y favoreció en muchos casos su paso por la Universidad. Era un hombre culto e inteligente, generoso, coherente y grande, muy grande! Como he dicho antes merecería un Documental en la Dos, pero su labor no es conocida. A cambio, tiene las muestras de cariño de todos los que pasamos por Muga. Le estamos inmensamente agradecidos porque sin duda ha influido positivamente en cómo somos.
Quizás por Muga nos gusta tanto lo rural, quizás por eso seguimos ilusionadas peleando con nuestro proyecto... quizá por eso somos conscientes de que lo pequeño puede ser muy grande.